Klebsiella pneumoniae - imagen de microscopía electrónica (Microbiología Médica y Parasitología)

Los casos que se observan en la Caja de Seguro Social son un vivo ejemplo del efecto de microorganismos oportunistas que generan resistencia a antibióticos. En su mayoría forman parte de la flora normal del tubo digestivo o proceden del medio externo. Se caracterizan por presentar exigencias nutricionales escasas y son relativamente resistentes a los agentes externos y a un gran número de antibióticos.

Este comportamiento en las poblaciones bacterianas no es nada nuevo, desde antes de 1998 se ha estado observando el empleo inadecuado de antibióticos donde se estima que por lo menos la mitad del uso de este tipo de medicinas en Estados Unidos es innecesarios o inadecuado. Ya sea porque no se debieron recetar, se prescribe el que no es apropiado o la dosis no es la correcta, así como tampoco el tiempo de administración.

Otro problema está en los productos caseros de limpieza, como jabones, crema dental que generan una selección natural donde  sobreviven las bacterias más fuertes y que son capaces de generar resistencia a fármacos y a productos bactericidas. Todo estos factores nos llevan a este punto donde experimentamos un resurgimiento de bacterias cada vez más fuertes a los medicamentos. Por lo menos dos decenas de tipos de bacterias han desarrollado una resistencia total a uno o más antibióticos.

Los archivos de los hospitales dan un indicio sobre la magnitud del problema. A pesar de que no existen cifras sobre el número de pacientes que ingresan a un hospital ya infectados, sólo en Estados Unidos para 1998 más de dos millones de personas caen presas de los microbios una vez que se encuentran en él. Alrededor de 90,000 mueren. Cerca del 70 por ciento cae bajo el ataque de bacterias que son resistentes a los fármacos . El coste incurrido en el tratamiento de estas infecciones se aproxima a los 5000 millones de dólares al año.

Es conocido que las bacterias oportunistas forman parte de la flora hospitalaria y son capaces de sobrevivir en medios mínimos y aun colonizar la piel y mucosas de los enfermos hospitalizados. Su acción patógena es escasa, pero puede manifestarse cuando se produce un aumento de susceptibilidad del huésped, debido a una inhibición o disminución de sus mecanismos defensivos.

En este caso la Klebsiella es una enterobacteria inmóvil, en su gran mayoría productora de ureasa, que se caracteriza por la   presencia de una cápsula y la formación de colonias mucosas en medio sólido. Presentan un antígeno capsular K y un antígeno somático O, que por pruebas de aglutinación o de hinchamiento de la cápsula ha permitido dividir el género en 11 grupos O y 80 tipos K, algunos de los cuales presentan reacciones cruzadas con los polisacáridos capsulares del neumococo. Algunas cepas presentan fimbrias y además se ha demostrado la producción de bacteriocinas (klebocinas).

La Klebsiella pneumoniae se encuentra en las vías respiratorias superiores del 5 – 10% de las personas normales y se aislan del 20% de esputos  y también de las heces, por lo que su hallazgo no es significativo. Interviene en procesos neumónicos, que, a diferencia de la neumonía neumocócica, se caracterizan por presentar una clara tendencia a la necrosis de los espacios alveolares con formación de abscesos y elevada mortalidad, especialmente en alcohólicos y enfermos hospitalizados.

Colonias de Klebsiella pneumoniae

Algunas formas en la que se puede identificar a las bacterias del género Klebsiella son:

  • En el agar MacConkey K. pneumoniae forma colonias de bode entero de color rosado a rosado oscuro de 3 – 4 mm de diámetro y aspecto mucoide.
  • En pruebas bioquímicas se evalúa las siguientes ensayos con su respectivo porcentaje de reacciones positivas:
    • Indol – 0%
    • Rojo Metilo – 10%
    • Voges Proskauer – 98%
    • Citrato (Simmons) – 98%
    • Hidrógeno sulfurado (TSI) – 0%
    • Hidrólisis de urea – 95%
    • Lisina descarboxilasa – 98%
    • Arginina descarboxilasa – 0%
    • Ornitina descarboxilasa – 0%
    • Motilidad – 0%
    • Hidrólisis de gelatina – 0%
    • Ácidez D-glucosa – 97%
    • Gas D-glucosa
    • Lactosa (fermentación) – 98%
    • ONPG – 99%

Haciendo un análisis de toda la información que ha surgido sobre la presencia de esta bacteria dentro de las instalaciones del Complejo Metropolitano Arnulfo Arias Madrid (CSS); he concluido que esta situación desde el principio fue mal manejada, pienso que el personal que manipuló la información de la presencia de este brote bacteriano, no debió desestimar la alerta. A veces estas omisiones y el poco importa de algunos de los profesionales de la salud en nuestro país generan las crisis, que últimamente golpea al sistema de salud más seguido, ¿es tan difícil tener presente que se trabaja con vidas humanas? Las investigaciones más que centrarse en pedir destituciones de directores deben centrarse en investigar donde estuvo el fallo inicial en el personal que directamente lidia con los pacientes, en el personal que debió informar, en el personal que debió actuar y ejercer el cargo por el que fue nombrado.

Fuente:

Pumarola A, Rodríguez A, García – Rodríguez JA, Piédrola – Angulo G, Microbiología y Parasitología Médica, 2da Ed., Ed. Salvat Madrid.

Radetsky P (1998) Los Últimos Avances de la Medicina Maravillosa, Revista Discover.

Sacsaquispe Contreras R,  Ventura Egúsquiza G, (2005) Manual de Procedimientos Bacteriológicos en Infecciones Intrahospitalarias, Ministerio de Salud, Instituto Nacional de Salud, Lima Perú.