Buitre Gyps - Afectado con Diclofenaco

¿Alguna vez imaginaste la posibilidad que en Panamá nuestra querida ave rapaz, el gallinazo (Coragyps atratus) pudiera estar en peligro de extinción? gracias a Dios no es así… ya de por sí tenemos que lidiar con especies valiosas en nuestras selvas tropicales que encaran esta realidad. Si alguna vez viviéramos la crisis por la que ha pasado las regiones de India y Pakistán aprenderíamos a valorar el trabajo que realiza esta ave en mantener un balance en el ecosistema. Les contaré la historia de cómo el diclofenaco casi desaparece a los buitres de esta región.

Empecemos conociendo al malo de esta historia, el diclofenaco. Este medicamento es un antiinflamatoria no esteroideo, que ha estado a la venta para uso veterinario en Asia, en las farmacias de Pakistán, India y Nepal. En estos países ha sido ampliamente utilizado para calmar el dolor en el tratamiento sintomático y la gestión de inflamaciones, fiebres y dolores del ganado doméstico.

El diclofenaco, se comercializa bajo muchas marcas en distintos países. Inicialmente fue elaborado por un laboratorio farmacéutico para su administración a seres humanos. Tradicionalmente, en el subcontinente indio se deja el ganado muerto para alimento de buitres y otras aves rapaces. Incluso en las zonas donde las personas comen carne, esas aves encuentran muchos animales muertos. Los buitres y demás carroñeros han desempeñado hasta ahora un papel sanitario sumamente importante en todo el sur de Asia limpiando cadáveres de animales.

Los buitres se exponen a la ingestión de diclofenaco cuando consumen carroña de reses que han sido tratadas con ese medicamento poco antes de morir. Los buitres leonados (Gyps fulvus) son sumamente sensibles al diclofenaco, que les provoca gota visceral, llevándolos a la  insuficiencia renal aguda y la muerte, incluso en concentraciones muy bajas.

Desde inicios de los años 90, las poblaciones endémicas de buitres orientales de dorso blanco (Gyps bengalensis), pico delgado (Gyps tenuirostris) y pico largo (Gyps indicus) del sur de Asia han disminuido vertiginosamente y se prevé que los pocos ejemplares que quedan sigan desapareciendo. Increíblemente estas especies son consideradas actualmente como “seriamente amenazadas”.

Las pruebas científicas que aportan los métodos de eliminación de los cadáveres de los animales indican que la principal causa de la disminución de esas es especies en todo el subcontinente indio es el uso veterinario del diclofenaco.

Diclofenaco para uso veterinario

El Diclofenaco se ha administrado ampliamente al ganado desde 1993 cuando fue por primera vez registrado para uso veterinario en India y subsecuentemente en Nepal y Pakistán. En el caso que este medicamento llegue a África puede llegar a causar los mismos estragos en los buitres G. africanus y G. fulvus sugiriendo que todas las especies de Gyps son vulnerables a los efectos del diclofenaco.

Unos estudios realizados por veterinarios y personal de zoológicos muestran las consecuencias de la exposición experimental de más de 870 ejemplares de 79 especies de aves de rapiña al antiinflamatorios no esteroideos: se observó toxicidad asociada a ciertos medicamentos (carprofeno y la flunixina) en aves rapaces, cigüeñas, grullas y búhos, indicando que este tipo de medicamentos producen efectos adversos no sólo en los buitres, sino en todas las espcies de buitres y en otras especies de aves.

Se espera que el diclofenaco sea sustituido rápidamente por otros medicamentos eficaces y seguros de la farmacopea veterinaria. El meloxicam podría ser una alternativa dado que la patente ha vencido y ahora puede producirse a un precio similar al diclofenaco. Diversas organizaciones consideran la prohibición de la administración de diclofenaco al ganado doméstico para eliminar este contaminante tóxico de la alimentación de los buitres salvajes.

Estos hechos han evidenciado las posibles y graves consecuencias a nivel ecológico de la desaparición de los buitres carroñeros del subcontinente indio es el aumento del número de perros domésticos vagabundos, que son vectores de la rabia, la cual provoca un gran número de muertes en india.

Aunado a la problemática del uso veterinario del diclofenaco, en India, los buitres forman parte de la cultura de la comunidad parsi, que deja los cadáveres humanos al aire libre para que los buitres los consuman. En este caso se añade el peligro de que las personas tratadas con diclofenaco puedan contener una cantidad suficiente del medicamento para envenenar a un buitre carroñero.

Un estudio de vigilancia realizado en el periodo de 2001-2006 muestra que los  buitres del Himalaya no tienen el mismo nivel de afectación que los buitres del Sur de Asia porque en aquel área hay un menor uso del diclofenaco con fines veterinarios. Genéticamente son muy similares a otras especies de Gyps, por lo tanto no es posible que exista diferencias en la sensibilidad al diclofenaco por lo tanto los buitres de esta zona tienen una tendencia poblacional diferente respecto a G. bengalensis, G. Indicus y G.  tenuirostris. 

Este incidente en India y Pakistán, nos debe llevar a reflexionar sobre la liberación de sustancias al ecosistema a través de procesos bioquímicos que no son esperados. Lo preocupante es que la biotransformación resultante sea tóxica para animales provocando la mortalidad observada, en este caso fue desastroso para los buitres pero la pregunta es: ¿habrá alguna sustancia potencialmente peligrosa para animales en nuestro ecosistema ?

Fuentes:

  • Virani MZ,  Bahadur Giri J, Watson RT, Sagar Baral H, 2008, Surveys of Himalayan Vultures (Hyps Himalayensis) en Annapurna Conservation Area, Mustang, Nepal, The Raptor Research Foundation Inc., 42(3): 197-203.
  • Woodford M.H. 2008, El Diclofenaco en África ¿se repetirá el error cometido en Asia?, Boletín Internacional, Grupo de Trabajo de la OIE sobre Enfermedades de los Animales Salvajes, 11-14.