Madera de Cocobolo Incautada en el Darién en el año 2010 - Panamamerica.com.pa

La tala descontrolada de árboles como el cocobolo son el mejor ejemplo de la frase: “comida para hoy y hambre para mañana”, también nos ilustra sobre la ineptitud de las entidades gubernamentales encargadas de la protección de nuestro ambiente, ¿repetiremos con nuestros árboles lo que ocurre en Haití?.

Les quisiera compartir el caso de este hermano país, donde se ha explotado sus recursos naturales hasta no quedar ya que deforestar. Esta historia se remonta a 1492, con el Descubrimiento de América y la llegada de Colón. A partir de este momento se inicia un proceso de desgaste del suelo; primero bajo el dominio de los españoles, que plantaron caña de azúcar y después con los franceses, donde se dio la tala de árboles para desarrollar el cultivo de café, añil y tabaco.

Toma aérea en la frontera de Haití y República Dominicana donde se observa una marcada diferencia entre el área deforestada de Haití y el área boscosa de República Dominicana

Después de 1804 los esclavos son liberados del colonialismo. Tras esta independencia, los agricultores de las clases altas expulsaron a los campesinos a áreas rurales, mas boscosas, donde sus cultivos intensivos de maíz, frijoles y yuca se combinaron con una explotación creciente de la madera como combustible que llevó a una deforestación generalizada y pérdida del suelo. Actualmente solo queda alrededor de 4% de bosques haitiano.

Hace unas semanas queda expuesto a los medios un conflicto entre colonos e indígenas en el Darién por la tala excesiva del árbol cocobolo. Según un artículo presentado en el periódico  Panamamérica se ha descubierto la existencia de 10 mil 500 especies de plantas, de las cuales 15 corren riesgo de extinción, como se expone en un informe de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), que toma como base  las diferentes categorías de riesgo de la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), este grupo de especies de plantas está protegido por leyes nacionales, pero aún así se tala y trafica ilegalmente.

El trabajo fue iniciado recientemente por el Departamento de Vida Silvestre de la Dirección de Área Protegidas de la ANAM, el cual reveló que de las 15 especies de plantas en amenaza de extinción , 13 son árboles maderables.

De este total, son tres los árboles que caen dentro de la categoría de “riesgo crítico”: el cocobolo, la caoba y la pinotea, los cuales producen los tipos de madera más codiciadas comercialmente y lo que ha llevado al desarrollo de un mercado ilegal que incluye exportaciones a países asiáticos.

El resto de los árboles amenazados en Panamá caen dentro de la categorías “en peligro” y “vulnerable”. Cabe destacar que  Panamá no tiene registro de especies de plantas en las categorías más elevadas de la lista roja de UICN que son “extinto en estado silvestre” y “extinto”.

La tala descontrolada y el comercio ilegal de maderas preciosas puede llevar a que pronto especies como el cocobolo y la caoba entren en la categoría de extintos en Panamá. Un ejemplo de ello es que  la caoba ya casi no se encuentra en los bosques de la provincia del Darién.

Dalbergia retusa - conocido popularmente como Cocobolo o "Rosewood"

El comercio ilegal de la  madera que está de moda es el de cocobolo, actividad que se concentra en el área de Chepo, Chimán y la región de Azuero. Es una madera dura que brinda acabados excepcionales. La madera del cocobolo posee taninos y aceites que le dan un tono lustroso de forma natural.

La idea de investigar éste árbol en particular surge cuando un productor del área de Herrera me informa que en el área se ha dado robos de árboles como el cocobolo y temía que se hurtaran por los árboles  dentro de su finca. Yo quedé alarmada en aquel entonces que se estuviera dando esta situación. Esto fue mucho antes de que surgiera el conflicto entre indígenas y colonos, lo que me lleva a preguntarme ¿Qué hace las entidades que regulan esta situación? ¿Son suficientes la medidas para controlar el mercado ilegal de la madera?.

Sin lugar a dudas para que las personas tengan tanto interés es cortar este árbol, debe haber un comercio activo de esta madera y por lo tanto las  autoridades no están fiscalizando este negocio ni protegiendo estas maderas que por más fina y lustrosa que sea nunca justificará que se exponga a esta especie al peligro de la extinción.

La madera de este árbol en efecto es muy final y se ha catalogado como preciosa; por eso se emplea en artesanía y ebanistería. Sin embargo, es madera estructural y dura de color rojo o pardo rojiza a negro, con veteado oscuro irregular. Albura crema a amarillo pálido claramente discernible que la hace perfecta para la construcción y pisos industriales.

En el mercado, un juego de sala hecho con madera de cocobolo tiene un costo aproximado de 40 mil dólares, razón por la cual su tala legal se ha convertido en un negocio rentable. Se cree que el nombre de cocobolo surge en el siglo XIX en Panamá para denominar esta especie. El nombre que se da internacionalmente a esta madera es el de “rosewood”. Sin embargo, este nombre es común para más de 100 maderas finas de árboles y arbustos de todo el mundo, por lo que es en realidad un término muy genérico.

Acabado de la madera del árbol cocobolo

El género Dalbergia contiene alrededor de 300 especies, en la regiones tropicales y subtropicales del mundo (Asia, Africa, Centroamérica y Suramérica). El termino Dalbergia es en honor a N. Dlaberg (1735-1820) un fisiólogo sueco.

Este árbol se desarrolla en climas cálidos de la zona Pacífica habitualmente desde Panamá al suroeste de México, en elevaciones bajas o planicies y con un clima seco a húmedo. El periodo de recolección de frutos es entre marzo y mayo, cuando estos tienen una coloración café verdosa a café oscura. Se colectan directamente del árbol y se ponen a secar al sol de uno a dos días por periodos de tres a cuatro horas, para permitir su apertura. Cada kilogramo contienen de 14000 a 20000 semillas.

Como tratamiento pregerminativo se recomienda sumergir la semillas frescas en agua corriente por 12 horas. El porcentaje de germinación varía de 83% a 90%. La germinación comienza al quinto día después de la siembre y finaliza a los 12 días. Si las semillas han estado almacenadas por largo tiempo, se recomienda colocarlas en agua caliente por un minuto y luego dejarlas 24 horas en agua fría. La planta debe estar en el  vivero de 4 a 6 meses, para alcanzar una altura apropiada para su traslado al sitio definitivo de plantación.

Las plantitas son tolerantes a la luz y crecen bien en plena iluminación solar, característica que la hace apta para sistemas de enriquecimiento en bosques  secos muy perturbados y para plantaciones en bloque. Se ha utilizado

R-4-metoxi dalbergione

espaciamientos desde 2×2 hasta 4×4 m. En una prueba de densidades de siembra los mejores resultados a cinco años de edad han sido reportados bajo un espaciamiento de 3×3 m.

La especie requiere de un intensivo plan de poda en plantaciones mixtas y altas densidades de siembras podrían ser estrategias a utilizar para disminuir la producción de ramas. Por su capacidad de rebotar , produce ejes múltiples, por lo que se podrían manejar hasta 2 de estos rebrotes para producir madera de pequeñas dimensiones. Se estima que la especie tiene un potencial de crecimiento de 10m en altura en 15 años, con un diámetro de hasta 20 cm.

La especie es de lento crecimiento. Alcanza alturas entre 15 y 20m y diámetros entre 40 y 70 cm; base cónica o alargada; fuste irregular o casi recto, generalmente corto; copa umbelada, muy abierta, ramas gruesas oblicuamente ascendentes; la corteza es áspera, con un grosor de 1 a 2 cm, fisurada longitudinalmente, desprendiéndose en piezas gruesas, grandes e irregulares.

Las semillas son atacadas por el insecto Ctenocolum salvini y hongos de los géneros Alternaria y Aspergillus. Las hojas son atacadas por Colletrochicum sp. y Uredo sp.

Una nota curiosa sobre la madera de este árbol es que puede causar dermatitis de contacto con  los artículos hechos de madera de cocobolo, también puede causar irritación nasal  en los tabajadores. El compuesto alergénico es S-4’hidroxi-4-metoxi dalbergione, R-4-metoxi dalbergione y otras quinonas y fenoles.

S-4'hidroxi-4-metoxi dalbergione

La ANAM dice estar ejecutando operativos para decomisar la madera de árboles como el cocobolo en pequeños centros de acopios ilegales en Chepo y Chimán, pero no ha sido suficiente. Igual sucede en la región de Azuero. Otro de los árboles que enfrenta severamente el problema de la tala ilegal es el mangle, el cual cae dentro de la categoría “en peligro” según la lista roja de la UICN, un rango  menos peligroso, que el del cocobolo.

La madera del mangle, como la de otros árboles bajo la categoría de “vulnerables” de extinción, se extrae de forma ilegal para lo pequeños aserraderos y mueblerías locales. Es decir no tiene una demanda atractiva en el exterior como el cocobolo o la caoba.

Toda la zona este de Panamá contaba con cierta cantidad de especie de cocobolo silvestre aunque y actualmente no es frecuente encontrar este árbol por la tala descontrolada.

Lo más triste es que el uso de esta madera es destinada a mercados lujosos y superfluos que cuya demanda exacerbada acaban con nuestra biodiversidad. Esta madera requiere de un manejo sostenible para evitar que el descontrol que existe actualmente acabe con ésta y otras especies maderables que existen en Panamá.

Fuente:

Bourne Joel (2008), Haití el precio de la deforestación, National Geographic, http://www.nationalgeographic.com.es/2008/11/01/haiti_precio_deforestacion.html

OFI-CATIE, Dalbergia retusa Hemsl, Oxford Plant Systematics, Herbaria plants, consultado el: 22 de abril de 2012, disponible en: http://herbaria.plants.ox.ac.uk/adc/downloads/capitulos_especies_y_anexos/dalbergia_retusa.pdf

Rafael Berrocal R (2012), Los árboles más amenazados, Periódico Panamá América, publicado el: 18 de marzo de 2012.

Sagel Yuriela (2010), Pretendían exportar madera ilegalmente, Periodico online Panamamerica, consultado el: 24 de abril de 2012, disponible en: http://www.panamaamerica.com.pa/periodico/edicion-anterior/nacion-interna.php?story_id=906040

Smithsonian Museum Conservation  Institute, Microscopy Technical Information Sheet, Dalbergia retusa Cocobolo Dalbergia retusa Hemsl. Leguminosae (Papilionoideae), consultado el: 24 de abril de 2012, Disponible en: http://www.si.edu/mci/english/professional_development/past_courses_programs/programs/dalbergia_retusa.html